Sí, somos conscientes de que la gastronomía de vanguardia es eso, la vanguardia. Y nos apasiona. Pero en The Loft by Salsaisarten no renunciamos a nuestros orígenes, a los platos de toda la vida, y en especial a uno que nos remite a nuestros orígenes norteños: la olla ferroviaria.

La olla ferroviaria, realizada en metal, comenzó a usarse en el tren de La Robla, que iba de Bilbao a este pueblo de León, a finales del siglo XIX. Los maquinistas, fogoneros y guardafrenos debían alimentarse bien pero de forma económica en un trayecto largo y duro, con jornadas de trabajo de hasta 16 horas y con unas temperaturas heladoras. Y, como era difícil comer a las horas normales, idearon un sistema que les permitía cocinar sobre la marcha, con los recursos de las máquinas.

Así, utilizaban el carbón del tren para calentar la comida en esta olla de metal, en la que se iban cociendo lentamente todo tipo de guisos, desde patatas con carne hasta cocidos o alubias. 

Sin duda, por nuestro arraigo cántabro, uno de los platos que más nos gusta cocinar en la olla ferroviaria de The Loft by Salsaisarten es el cocido montañés. Lo hacemos como mandan los cánones, a fuego lento, con una cocción de unas tres horas. Sin prisa y disfrutando del momento para que tú disfrutes de una experiencia única.

¿Te animas?